
Hay una
plataforma de fans de Bond indignadísima con la elección de Daniel Craig para
her majesty´s secret service. Oh my God! Removiendo (o agitando?) sus martinis, vestidos de elegante
smoking, claman a la Reina, a los productores y llaman al boicoteo de
Casino Royale, próximo film de la franquicia.
Dicen que son
15.000 los que han firmado online contra el rubio en
Craig Not Bond.
¿Por qué?
Porque parece un matón, dicen.
Curiosamente, y junto a Roger Moore, es el único Bond inglés hasta la fecha (que no británico, como Connery, nacido con acento escocés y kilt braveheartiano)
A mí
a quien me recuerda Craig es a Charly el de “El Comisario”. O sea, Javi el de Verano Azul unas horas de gimnasio después.
¿Brosnan un Bond perfecto? Pues se fue. Agur. Bye bye. Arrivederci.
Lo que necesita Bond no es únicamente un actor que de el tipo... necesita un director y un enfoque que
le de nueva candela, siendo fiel al personaje. Nada de mandarlo undercover vestido de punketo y con una litrona en la mano o vestirlo a lo Ghost in The Shell, con una gabardina al viento y expresión hierática.
Y un
guión. Necesita una buena historia que no pretenda que la entendamos recurriendo a clichés anteriores. Que nos haga pensar... un poquito!
Quiero a Frank Miller escribiendo a Bond.
Quiero ver sus últimos días. ¿No querían a Connery? Pues que filmen un
Dark Knight Returns para 007.
O mejor, que dejen al personaje en manos de
Millar (The Authority). O de
Warren Ellis (Planetary, Global Frequency). Buen cine de agentes secretos,
me juego el chupete.
O que Bond se pase al enemigo, a SPECTRA. O que su status se haga público.
Que pase algo, joder.
Ya que finalmente
el proyecto de Tarantino para dirigir Casino Royale se fue al carajo. Lástima.
Bond es un icono que muda de piel con cada década para revitalizar la franquicia. Para escapar a la muerte.
Everything old is new again, Everyhting must change to remain the same, bla,bla, bla,bla.
Ya va siendo hora de que se atrevan con un
Elsewords, o, al menos, con algo más interesante que lo ofrecido en los últimos 10 años.
De las últimas películas de JB, sólo me quedo con los
villanos, sinceramente. Robert Carlyle como
Renard (psss... tiene un papel en la adaptación al cine de
Eragon), Sean Bean como el 00 renegado (psss...lo veremos en
Silent Hill y lo escucharemos en The Elder Scrolls IV) y al pijeras inglés y Zao, el de los diamantes en la cara. Molaban, auqnue no los aprovecharan como podrían haberlo hecho.
Y con John Cleese como
el nuevo Q.
¿Por qué tanto miedo al cambio?